jeudi 19 juillet 2012

Dia imprévisible (parte II)



Antes ya les había dicho que este día había sido completamente imprevisible, sin embargo tengo que reconocer que no siempre son tan malos como parecen, en realidad hay que verlos desde el lado positivo, aunque en el momento no siempre es fácil y lo único que uno quiere es tener una barita mágica para cambiar el día.

Bueno pues,  tengo que decir que este tiempo que normalmente podría ser uno desperdiciado, fue mas bien uno de aprendizaje, durante los 45 minutos que espere al próximo autobús, tuve la oportunidad de encontrar a una persona que me cambio el humor completamente,  bien valieron los 35 de espera y vivir estos 5 minutos de este encuentro,  porque fue toda una experiencia.

Para continuar con mi historia, déjenme presentarles a “La dama perdida en el tiempo”, como yo, la bauticé. La encontré ahí en la parada de autobús, en realidad fue más ella la que me encontró, que yo, pero bueno, a estas alturas, no es tan importante. Pero ¿Quién es ella?, no lo se, solo se que su aparición me sorprendió, tanto como su apariencia.

Esta dama calculo, debe estar bordeando los 55 años, es una mujer alta y esbelta, con unos lindos ojos verdes y una mirada tierna e inocente. Elegante, vestía un lindo traje azul, aun no se como lo soportaba, a 30 grados de temperatura, no debe ser agradable, pero bueno, es ella y será siempre ella. Lo que más me impresiono de su apariencia es que contrariamente a su fina manera de vestir, llevaba en la cabeza una peluca negra raída por el tiempo, con un lazo de seda de color grisáceo alrededor, que probablemente originalmente era negro y  que ahora gracias a lo vivido había cambiado de color.

Su maquillaje era perfecto (aunque era muy a su estilo), llevaba un lindo color carmín en los labios, las pestañas muy bien alisadas y las cejas pintadas de un negro profundo, lo que dejaba sobresalir sus magníficos ojos verdes. Pero algo no iba bien en toda esta imagen, y si, eras sus cejas que habían sido pintadas sin poner ninguna atención en ellas, un pulso tembloroso que dejo al  libre albedrío el pincel que las retoco, ninguna línea era perfecta, todo lo contrario, era algo grotesco, pero que en ella se veía natural, como si fuera perfectamente natural.

Será difícil describirla completamente, porque no solo es la imagen física lo que me impresiono de ella, si no lo que contenía este cuerpo perdido en el tiempo, esta dulzura sorprendente, la inocencia que emanaba de sus ojos, este aire angelical que a un cierto momento me asusto y en otro  produjo una ternura inmensa en mi, sentimientos contradictorios lo que me provoco esta dama perdida en el tiempo.

Yo hable con ella, me dijo, es buena pero no tiene paciencia, cuando no le gusta algo no le gusta y no es malo, repitió. Talvez mañana será diferente y el autobús venga a buscarnos replico. Dos segundos después volteo su mano y me acaricio el rostro diciéndome, eres una niña dulce, que me escucha y no me tiene miedo. ¿Miedo? Le dije y porque tenerlo, hace tres largos años que no hablo con nadie, respondió, tres largos años de silencio que siento y escondo y no se si serán tres otros que esperare para decirle a ella que es buena pero que no tiene paciencia, pero Dios la hizo a imagen y semejanza por eso es buena y se fue. Sin darme la oportunidad de decirle nada, partió y solo cuando estuvo a una distancia prudente, volteo un instante para regalarme una sonrisa y levantarme la mano y decirme adiós.

Su partida me desestabilizo completamente, me dejo sin palabras, no sabia que pensar, sin embargo mi autobus llegó justo en el momento preciso, sentada en el camino a mi destino me pensé, cuantos seres humanos deambulan por el mundo perdidos en sus mundos, en sus propios espacios, donde probablemente sus espíritus y sus almas se sientan en paz y donde el confort los acompaña.  Y al mismo tiempo cuanta soledad en ellos se oculta, cuanta tristeza y cuanto abandono.

Moraleja (la mía propia) cuantas almas perdidas en el tiempo deambularan en esta vida y cuantas otras las verán y las dejaran pasar, sin hacer nada para cambiarles el destino. No abandonen a sus seres, a esos que los tienes a su lado y no los ven. Hagan que se sientan importantes, por lo menos para ustedes, un simple saludo, una sonrisa puede hacer una gran diferencia, no se pierdan en el mundo ustedes también y miren a su alrededor, porque talvez la persona mas cercana a ustedes, esta a punto de cruzar el hilo que existe entre la cordura y la locura.

Por mi parte, solo me queda continuar a estar alerta a todo y todos, abriré los ojos, mucho mas, para no abandonar mis espíritus y dejarlos en el pasado

Buen día a todos   


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